Alimentación saludable

Vivimos en una época de múltiples enfermedades y precaria salud. Para cada mal que aflige al hombre moderno, hay una diversidad de remedios y curas posibles. La medicina moderna nos ofrece la cirugía, la terapia de radiaciones, la terapia química y una cantidad enorme de fármacos. Para aquellos que desean elegir caminos menos ortodoxos, existe la quiropraxia, la acupuntura, la homeopatía, la terapia nutricional y una larga lista de métodos de curación alternativos, ya sean nuevos o antiguos. Cada uno de ellos es útil a su manera.

Antiguamente, antes del desarrollo de la ciencia moderna, la gente tenía menos alternativas para cuidar su salud. Con su sabiduría simple, buscaban en el alimento que ingerían la fuente de su continua buena salud y también la curación de lo que los afligía. Su comida era su medicina. Aprendieron los principios de la alimentación sana y descubrieron las propiedades ocultas de los alimentos y yerbas comunes, que purificaban su organismo, corregían los desequilibrios, el origen de enfermedades, e incluso reparaban tejidos dañados.

La primera regla general para una alimentación sana es: tómate tu tiempo y come conscientemente. Si no puedes hacerlo de esta manera, no comas nada. La segunda regla relacionada con la alimentación es: come solamente en un ambiente agradable y relajado.

Cualquier administrador de restaurante sabe que sólo la mitad de la clave del éxito es servir buena comida, la otra mitad es crear una atmósfera agradable, una iluminación suave, un decorado atractivo y un servicio eficiente. Vamos a restaurantes tanto por estos factores, como por la buena comida. De hecho, se puede decir que vamos a restaurantes para descansar, a sentirnos suficientemente relajados para poder verdaderamente disfrutar y digerir nuestro alimento. En nuestros hogares podemos crear un buen ambiente preocupándonos unos minutos extras en arreglar la mesa de forma atractiva, eliminando interferencias como la televisión y la radio que distraen nuestra atención, la que deberíamos prestar a la comida, y practicando buenos modales. Sírvete a ti mismo y a tu familia como si merecieran lo mejor.

“esta comida me va a satisfacer, a nutrir y me voy a sentir muy bien al ingerirla”;

ELIGE LOS ALIMENTOS

Alimentos nutritivos: Son aquellos que le proporcionan al organismo el “combustible” que necesita para funcionar, que te dan energía y fortaleza. A pesar de que esto no es en principio un libro sobre nutrición, debería elegirse la comida considerando su valor nutritivo.

Hablando en general, los alimentos integrales, frescos y naturales poseen nutrientes que son más fácilmente asimilables por tu cuerpo, que aquellos alimentos enlatados, congelados o procesados.

Alimentos sustentadores: Son aquellos que curan el cuerpo y lo mantienen en buenas condiciones. El valor sustentador de una comida está basado en la combinación de su contenido nutritivo, textura, sabor, aroma, la forma en que se ha preparado y su efecto especifico sobre el organismo. Con frecuencia, una combinación de alimentos preparados juntos, tienen un valor sustentador mucho más importante que cada uno de sus ingredientes por separado.

ALIMENTOS SOLARES, ALIMENTOS DE SUPERFICIE Y ALIMENTOS DE  LA TIERRA

Alimentos solares: Son aquellos que crecen por sobre un metro del suelo. Colgando de árboles o viñas, absorben la máxima energía del sol y la mínima de la tierra. Si deseas elevar tu consciencia más allá de los asuntos de esta tierra, entonces una dieta de frutas solares y semillas, tal vez con un poco de leche, sería recomendable. En la India, esta es la dieta más común entre Yoguis, santos y hombres espirituales. Debido a que estos alimentos tienen un efecto liviano sobre el cuerpo y el sistema nervioso, los alimentos solares son especialmente útiles en personas de estructuras óseas grandes y energía nerviosa densa. La gente de edad avanzada también debería incluir una mayor proporción de estos alimentos en su dieta debido a que son fácilmente digeribles y estimulantes para los centros superiores del cerebro. Generalmente al hablar de una dieta, se deberían incluir una mayor proporción de comidas solares durante el verano o en climas cálidos.

Alimentos de superficie: Crecen entre la superficie y hasta un metro de altura. Absorben menor energía del sol que los alimentos solares y más de la tierra, por ende son altos en nutrientes y tienen un gran valor purificador. Normalmente la base de una dieta nutritiva y sustentadora esta compuesta de alimentos de superficie como frijoles, arroz, pan y vegetales verdes. Muchas de nuestras dietas básicas de limpieza, como las verduras al vapor o los frijoles mungs* con arroz, pertenecen también a este grupo.

Alimentos de la tierra: Son aquellos que crecen debajo de la superficie. Absorben gran energía de la tierra pero sólo energía solar en forma indirecta. Los alimentos de este grupo, como la cebolla, el ajo, el jengibre, se usan en especial por sus propiedades curativas. Además, como estos alimentos crecen más cerca de la tierra, dan más energía cuando tienes que hacer trabajos pesados o negocios. La receta de betabeles, zanahorias y papas*, son ejemplos de alimentos altamente energéticos de este grupo. Debido a que son tan ricos en energía terrenal, generalmente se les recetan a los que presentan relativas deficiencias de este tipo de energía; en general, la gente de huesos menudos, de cuerpo delgado y de disposición nerviosa y agitada. La proporción de alimentos de la tierra en nuestra dieta debería generalmente aumentar durante el invierno o en climas fríos.

VARIEDADES DE SABOR

Dulce: Es fortificante, agradable y nutritivo para el organismo. Sin embargo consumido en exceso puede producir aumento de las mucosas, lasitud, indigestión, resfríos frecuentes y obesidad.

Acido: Estimula el apetito y las secreciones digestivas, excita la mente y fortifica el flujo de energía a los órganos. En exceso, puede dar origen a fiebres, inflamaciones, sensación de quemazón, flaccidez e impurezas en la sangre.

Salado: Diluye las mucosas, aumenta el apetito y ayuda a la digestión. La comida muy salada, puede causar debilidad, retención de líquidos, impotencia, arrugas, hiper-acidez e inflamaciones.

Picante: Ayuda a la asimilación del alimento, excita los órganos, seca el exceso de líquido, cura las úlceras, alivia la picazón, combate la lasitud y obesidad. Usado indebidamente, puede destruir el semen, causar fatiga, vértigo, pérdida de fuerza, sed y dolores.

Amargo: Da apetito, limpia la garganta, agudiza el intelecto y es beneficioso para la piel. En exceso puede producir dolor de cabeza y pérdida de fuerza.

Astringente: Calmante y refrescante. Disminuye la mucosa y actúa como un purificador de la sangre. Usado en exceso, puede causar flatulencia, estreñimiento, dolor en el pecho, delgadez extrema y sed. Aprender a mezclar los seis sabores de manera sana y eficaz en una dieta equilibrada es un arte que puede perfeccionarse a través de la observación y la experiencia. Te hemos introducido a la clasificación de los sabores de modo que puedas apreciar mejor su importancia.

ALIMENTOS ACIDIFICANTES Y ALCALINIZANTES

La sangre debería ser levemente alcalina. Cuando la sangre se vuelve relativamente ácida entonces el resultado es una condición patológica. El cuerpo se vuelve más vulnerable a enfermedades serias, problemas crónicos y envejecimiento prematuro. Nuestro metabolismo, actividad enzimática, respiración y circulación son afectadas profundamente por los cambios de PH de la sangre (PH es la medida científica de acidez y alcalinidad)

Alimentos alcalinizadores reconstituyen y tonifican los órganos, los nervios y las glándulas. Ayudan a mantener una buena salud y a la persona equilibrada, calmada y reflexiva.

La carne, el pescado, los huevos y la mayoría de los almidones (incluyendo los dulces) acidifican la sangre. Las grasas como la mantequilla, el ghee, la margarina y el aceite son alimentos neutrales, pero muy concentrados y por lo tanto, son difíciles de digerir. Consumirlos en exceso puede tener también un efecto acidificante, pues el cuerpo produce un exceso de ácido al tratar de digerirlo. Demasiada comida concentrada carga el sistema digestivo y debilita los órganos relacionados con él, como el páncreas, la vesícula y el hígado.

Pautas para digerir y eliminar el alimento

1. Come para vivir, no vivas para comer.

2. Evita picar entre las comidas y come menos veces en el día. Si tú no les das un recreo entre las comidas, los desperdicios se acumulan y pueden, a través de un período de años, afectar a estos órganos a tal extremo que no podrán extraer apropiadamente los nutrientes de tu alimento y eliminar los desechos. Inevitablemente esto dará como resultado la enfermedad.

3. Come sólo con hambre.

4. Mastica bien, tu estómago no tiene dientes. Cuando tragas tu comida sin masticar bien, puedes estar perdiendo tu única oportunidad de obtener la nutrición de la misma.

5. Termina de comer cuando estés tres cuartas partes satisfecho. Cuando comas, llena tu estómago con dos partes de alimento, una parte de líquido pero permite que un cuarto de la capacidad de tu estómago permanezca libre para la digestión.

6. Descansa después de cada comida.

7. No comas después de la puesta del sol o por lo menos dos horas antes de acostarte.

8. Come sólo lo que puedas eliminar dentro de las 24 horas. El colon puede compararse con una cañería que conduce al depósito de un pozo séptico. No ha sido diseñado para servir como lugar de almacenaje de toxinas. Desdichadamente, cuando nuestro alimento permanece en el cuerpo por más de 24 horas, el colon se convierte en precisamente eso. El desecho empieza a descomponerse y las toxinas venenosas son absorbidas y devueltas al sistema. El hígado, cuyo trabajo es eliminar las toxinas del torrente sanguíneo, puede llegar a sobrecargarse y es en ese momento que todo el cuerpo se contamina. Esta condición se denomina “autotoxemia”. Los sintomas de la autotoxemia incluyen mal apetito, falta de energía, ojos y piel opacos, la lengua cubierta de una película blanca y mal aliento. Malestares, dolor de cabeza, irritabilidad y nerviosismo son también sintamos comunes de la autotoxemia.

9. Una veo por semana, dale a tu sistema digestivo un descanso.

NUTRIENTES ESENCIALES

Los carbohidratos

Es la principal y más rápida fuente de energía para todas las funciones corporales, es el alimento del sistema nervioso, especialmente el cerebro o el esfuerzo muscular. Los carbohidratos son necesarios también para digerir, asimilar y metabolizar las proteínas y los lípidos.

Lípidos o ácidos grasos

Son también una fuente de energía pero más concentrada, cuando se combustionan en las células dan 9 calorías por gramo. Ayudan a la absorción de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K), protegen y rodean los órganos, ayudan a insular el cuerpo de las temperaturas externas, construyen las arterias, las paredes celulares y los nervios, ayudan a transportar las proteínas, a mantener una actividad glandular normal y la humedad de la piel y otros tejidos. Prolongan el proceso de digestión produciendo una sensación de estar satisfecho. Están presentes en las semillas y sus aceites, en las legumbres, paltas, aceitunas y los productos lácteos. Se digieren en el cuerpo en ácidos grasos (saturados e insaturados), triglicéridos, colesterol y fosfolípidos como la lecitina y la fosfatidilcolina.

Proteínas

Son fundamentales en el crecimiento y desarrollo corporal, muscular, sangre, piel, pelo, órganos internos. Ayudan a la formación de hormonas sexuales y metabólicas, a regular la acidez de la sangre y el equilibrio acuoso. De los 22 aminoácidos, 8 no pueden sintetizarse en las células a partir de otros nutrientes, se les llama esenciales y deben consumirse en la dieta.

Vitaminas

Son sustancias imprescindibles para el apropiado crecimiento y manutención de la salud. Están presentes en cantidades variables en los alimentos el cuerpo no las puede sintetizar. Excepto algunas que deben provenir de la dieta. Las enzimas están constituidas por una proteína y coenzima. Esta es en general una vitamina o contiene una vitamina o ha sido construida a partir de una vitamina. Las enzimas son responsables de los procesos de oxidación, crecimiento, metabolismo, reproducción celular, síntesis y digestión.

Minerales

Diecisiete de ellos son esenciales para el bienestar físico y mental y forman el 4-5% del peso.Mantienen también procesos fisiológicos, el vigor del corazón y el cerebro, los músculos y el sistema nervioso;Participan en el equilibrio acuoso, la acidez de los fluidos y los tejidos el transporte intercelular de otros nutrientes, la creación de anticuerpos. Todos ellos deben ser suplidos por la dieta y el estrés físico y emocional consume los minerales de manera especial, por lo que deben ser muy considerados. El calcio, el cloro, el potasio, el sodio, el hierro, el magnesio, el fósforo y el azufre son los macrominerales. Los otros son considerados microminerales u oligoelementos, entre los más importantes el yodo, zinc, magnesio, cobalto, litio, etc.

LOS ALIMENTOS

La sabia naturaleza en sus semillas y plantas ha puesto todo lo necesario para que se desarrollen con toda vitalidad. Alimentos cercanos a la naturaleza tendrán también ese poder; con todos sus nutrientes en proporciones armónicas y óptimas para trabajar juntos, ya que muchos de ellos dependen de los demás para su asimilación y utilización. De esto proviene el concepto “integral’, es el alimento al que no se le ha quitado nada y no se le ha agregado nada; y el concepto “orgánico” el que ha sido cultivado en suelo fértil sin la ayuda de pesticidas, fertilizantes, fungicidas, insecticidas, etc. La civilización ha incluido cambios en los alimentos para mejorar su almacenaje, comercialización y facilidad de consumo. Los alimentos procesados con calor, presión, radiación, refinación, fragmentación y otras manipulaciones químicas o mecánicas pierden valiosos nutrientes y aunque se restituyan posteriormente con vitaminas y minerales artificiales no recuperamos el delicado equilibrio natural. Los alimentos no sólo contienen los nutrientes principales, sino también enzimas, paciferinas y otros factores aún no descubiertos por la ciencia, necesarios para la utilización sinergética. El cocinar, guardar, congelar, secar, salar o enlatar los destruye en parte. Por otra parte, se le agregan preservantes, antioxidantes, blanqueantes, colorantes, saborizantes, endulzantes, gomas emulsionantes, y un sin fin de aditivos ajenos a nuestro cuerpo; algunos de ellos perniciosos para la salud, se acumulan en nuestro cuerpo. Y no hemos considerado aún los poluentes del medio ambiente que ingresan a la línea alimenticia. No hay duda que asimilaremos mejor los alimentos naturales después de una evolución bioquímica de miles de años en los cuales nuestro organismo se ajustó a ellos. El reajuste rápido a las comidas procesadas, podría provocar debilitamiento y enfermedad.

Las semillas de pastos o cereales (granos) Son el trigo y sus variedades (candeal, centeno, sarraceno), la cebada, la avena, el maíz, el mijo, el arroz, la quínoa y el amaranto. Son la fuente principal de carbohidratos Contienen también el germen con su aporte valiosísimo de vitaminas, minerales y proteínas; siendo pobres en los aminoácidos, lisina y treonina, por lo que deben combinarse con legumbres. La quínoa y el amaranto poseen una proteína casi perfecta y pueden servir para reforzar a los otros del grupo. La fibra contenida en su cáscara o salvado es imprescindible para la buena digestión

Las semillas de leguminosas (legumbres) Todas las variedades de frijoles, blancos, pinto, burro, frijoles mung, frijoles azuki y el frijol de soja con sus derivados; los garbanzos, lentejas, arvejas, lupinos, chícharos, el cacahuate y las habas o habicuelas. Son una fuente principal de proteína (20 a 35%), carbohidratos (60 a 65%) y sólo dos de ellos con un porcentaje importante de ácidos grasos la soja (18%) y el maní (47%), su proteína es débil en los aminoácidos chistan y por lo tanto deben combinarse con cereales o semillas

Semillas de flores Como la maravilla (girasol), la amapola, el sésamo, el zafron y las semillas de calabazas. Aportan excelente proteína (de un 18 – 30%), pero especialmente ácidos grasos (45 – 60%) en forma de aceites que tienen un excelente grado de insaturación, especialmente el sésamo. Se pueden consumir también crudas o tostadas, en el último caso, mejora su digestión; pero pierde parte de su nutrición. El sésamo crudo es indigesto y debe consumirse tostado u horneado en pan o galletas. 4. Las semillas de árbol o arbusto Como ser almendras, piñones, nueces, castañas, nuez pistacho, nuez de Brasil, cocos, castañas de la india, rosa mosqueta. Aportan proteína a la dieta vegetariana (15 – 30%) y ácidos grasos 

Las semillas de árbol o arbusto. Las semillas en general son ricas en paciferinas, un factor antibiótico que aumenta la resistencia natural contra las enfermedades y contienen auxomas (cuando se consumen crudos o germinados), substancias naturales que ayudan a la función de las vitaminas jugando un rol importante en el rejuvenecimiento celular. Otras observaciones: en este grupo se encuentran alimentos, que son ricos en proteínas (las nueces y semillas, la carne de soja) y otros que los son en carbohidratos (los cereales). Es conveniente no mezclar estos dos tipos de alimentos, pues necesitan una digestión diferente. Si la carne de soja se combina, por ejemplo, con arroz, nos sentiremos muy pesados, no así si la preparamos con vegetales. Para obtener una nutrición completa varíe constantemente, hay muchas elecciones en la naturaleza, y acompañe siempre con una ensalada fresca para facilitar la digestión.

Los vegetales. Ellos nos aportan principalmente vitaminas y minerales y algunos de ellos carbohidratos valiosos. Se clasifican según la energía curativa y sutil que poseen:  

1) Los vegetales subterráneos como los tubérculos que poseen una energía TAMÁSICA, proporcionan fuerza y vigor y son esencialmente curativos, como es el caso del ajo (antibiótico y regulador de la presión) y la cebolla (fortalece la sangre y el sistema hormonal), jengibre (sistema nervioso), cúrcuma (articulaciones y sistema digestivo), nabos (sistema hormonal).

2) Los vegetales que crecen sobre la tierra, poseen una energía RAJÁSICA, proporcionan energía dinámica, vitalidad más que fuerza y son esencialmente purificadores como es el caso de las verduras verdes y hortalizas.

3) Si necesitamos hacer actividad intelectual, usar la mente, preferiremos las frutas y semillas de árboles, ya que éstas poseen el tercer tipo de energía que domina el cosmos, SÁTTVICA, la energía de la consciencia y del conocimiento.

Las Frutas También ellas nos aportan vitaminas y minerales principalmente y azúcares simples del tipo fructuosa. Las frutas ácidas y dulces no combinan bien y en general todas las frutas no combinan bien con el melón, la sandía y el pepino, que por su rápida digestión fermentan cuando están acompañadas de cualquier otro alimento y por ello deben consumirse solos y alejados de las comidas.

Las frutas en general no combinan bien con las verduras, los cereales o las legumbres debido a su rapidez de digestión. Por ello, los postres de frutas deben consumirse por lo menos una hora antes de la comida a excepción de la manzana, la piña y la papaya que apoyan la digestión de otros alimentos.

Productos Lácteos En nuestro sistema alimentario usamos los productos lácteos por su valioso aporte de proteína completa (los 8 aminoácidos esenciales) que complementarán todo preparado, por su calcio y otros minerales;

Los Endulzantes Se han mencionado las desventajas de consumir azúcar refinada o blanca principalmente:  

a) por la falta de minerales y vitaminas necesarios para su utilización celular (especialmente calcio, el complejo vitamínico B y hierro) y por ello el azúcar refinada los robará al organismo;

b) por la rápida absorción en la sangre, alterando bruscamente los delicados equilibrios del nivel de glucosa, con la consecuente alteración de secreciones glandulares, que derivan en desequilibrios crónicos como la diabetes o la hipoglicemia, que a su vez, provocan nerviosismo e irritabilidad.  

 Considerando estos dos factores, surgen substitutos como:

1) El azúcar rubia o negra; pasos intermedios en la refinación industrial de la caña de azúcar que aún poseen algunos minerales.

2) La melaza; primer caldo de cocción de la caña que preserva casi el 100% de los minerales necesarios para su utilización y por su compleja estructura se absorbe gradualmente a la sangre.

3) La miel; las abejas han predigerido el azúcar en glucosa fructosa que tienen además una estructura más compleja (se asimila más lentamente) y están acompañados por valiosos minerales, enzimas u otros elementos vitalizadores.

4) La maltosa; el azúcar derivado de la cebada, no contiene minerales; pero su estructura es más compleja y se asimila más lentamente.

5) La fructosa; es un azúcar derivado de la fruta, si bien no es un producto natural (es extraído con procesos industriales), es dos veces más dulce que la sacarosa, por lo que puede usarse en menor cantidad. Por ser distinto de la glucosa, no entra en los mismos ciclos metabólicos y es algo mejor para algunos diabéticos, pero en poca cantidad.

6) La Stevia; endulzante natural, derivado de un arbusto paraguayo. Es 300 veces más dulce que la sacarosa y no entra en los ciclos metabólicos del azúcar, por lo que es buena para todo diabético.

7) El sorbitol; extraído de la fruta, 20 veces más dulce que el azúcar y otros endulzantes artificiales como xiloles, ciclamatos que no son naturales; se usan en productos dietéticos por necesitar de poca cantidad para endulzar. En ellos se estudia constantemente su adaptabilidad a dietas de diabéticos y sus posibles efectos laterales. 10. Complementos alimenticios

Complementos Alimenticios

e        Algas marinas: Es una excelente fuente de microminerales, especialmente el esencial yodo. Es, además, alto en proteína, en especial la espirulina, una microalga que posee 70% de proteína, ácidos grasos de alta calidad, 13 caroteno (provitamina A) y la gran mayoría de los minerales traza.

e        Polen de abejas: Alimento concentradísimo de todos los nutrientes esenciales, enzimas y elementos vitalizadores. Debe consumirse con moderación y en algunas personas muestra reacción alérgica, por lo que debe probarse en microdósis y aumentar lentamente con el tiempo. 1 tableta o 1/4 cucharadita diaria con el desayuno

e        Propóleos: es una resina elaborada por las abejas para esterilizar la colmena. Posee fuertes agentes antibióticos y es especialmente recomendable en casos de resfrío, dolor de garganta y de problemas bronquiales o de infecciones en general.

e        Levadura de cerveza: Es un microorganismo que posee elevada cantidad de proteína, ácidos nucleicos y vitamina, especialmente las del complejo 13 y vitamina B12, que está ausente por completo en el reino vegetal.

e        Germen de trigo: el alimento en estado integral contiene el germen, las semillas, el secreto de la vida, el poder reproductor de los vegetales. Es la más valiosa porción nutritiva de vitaminas. Consúmase 2 – 3 cucharas crudo en ensaladas, desayunos, sopas o guisos. Cocinado en repostería, agrega sabor (por sus ácidos grasos) y nutrición, aunque algunas vitaminas se pierdan por el calor.

e        Salvado de trigo: rico en fibras celulósicas con trazas de Vitamina 13, minerales y proteína incompleta. Las fibras, capaces de retener agua y aumentar el volumen de las heces, ayudan a limpiar los intestinos por dentro. Al poder fermentar, promueven el crecimiento de bacterias positivas. Al aumentar la velocidad de tránsito de los nutrientes por el intestino, destruye la asimilación ayudando así a reducir peso. Por ello también se reduce el tiempo de exposición de substancias tóxicas o cancerígenas en el colon. Investigaciones actuales sugieren que la fibra en la dieta es un factor protector contra la constipación, diverticulosis, colon irritable, hemorroides, cáncer al colon y colitis. Consumo diario: 25 – 30 gramos mínimo. Uso: sobre guisos o sopas, ensaladas o desayunos. En repostería, para aumentar el porcentaje de fibra en sus bizcochos, galletas, pan, etc. (10 – 20 % salvado 80 – 90 % harina integral).

e        Lecitina de Soja: es un fosfolípido muy valioso para el sistema nervioso, ya que su estructura es muy similar a la mielina, material que recubre las terminaciones de las células nerviosas. Al ser emulsionante de grasas (su grupo fosfórico se disuelve en agua y su grupo lípido se apega a otras moléculas de ácidos grasos), diluye las que están en exceso en la sangre o los tejidos y parece participar activamente en el delicado equilibrio de ácidos grasos saturados, no saturados y colesterol. Apropiado entonces, para problemas cardiovasculares y de obesidad. Consuma de 700 a 1.200 mg. diarios, según su persona.


Bibliografia: Alimentos Para la Salud y la Curación de S S Pritam Pal S Khalsa

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