Tomate un respiro

La importancia de alargar la respiración.

A menudo pasamos por alto la gran importancia que tiene la respiración en nuestras vidas, inspiramos y espiramos de forma automática sin ser conscientes del gran valor que ésta acción espontánea e incontrolada conlleva, y sin darle la atención que se merece. La respiración es la primera y última manifestación de la vida, nos acompaña a lo largo de nuestra travesía, es nuestra mejor aliada, actuando en consecuencia según la situación, acompañándonos en nuestras locuras experimentales de la niñez, siendo testigo de nuestro aprendizaje, inspirando hondo antes de enfrentarnos a una prueba, conteniendo el aliento ante una película de terror, volviéndose sutil cuando besamos, abriéndose y expandiéndose en los momentos de mayor alegría y encogiéndose en situaciones dolorosas, suspirando en la tristeza o permaneciendo ausente por un instante, ante un resplandeciente amanecer.

Para los yogis y las yoginis, la respiración es ante todo una alfombra mágica en la que viajas al encuentro del gran habitante interior, el verdadero Ser, el verdadero propósito, eso que va más allá de las apariencias, de los recuerdos, del pensamiento. Ésta es la preciada joya de la respiración, la respiración es el puente entre el cuerpo y la mente y entre la mente y el espíritu. En sánscrito Prana se traduce por fuerza vital.

Durante nuestra infancia respiramos plenamente, con el vientre relajado, todo nuestro cuerpo se mueve al unísono en una danza armoniosa, libre y natural, de esta forma, nuestras células se encuentran felizmente nutridas. Pero a medida que crecemos y nos vemos expuestos a presiones de nuestro entorno, queriendo cumplir con las expectativas tanto familiares como sociales, enfrentándonos a situaciones emocionales difíciles e intentándonos acoplar continuamente a estos rígidos patrones de vida, nuestra respiración se ve alterada inconscientemente en respuesta a esta perpetua situación de estrés, dando lugar a un estado alterado de la respiración que conocemos por síndrome de Hiperventilación, y que padece el 99% de la población.

La hiperventilación no suele reconocerse, al menos de forma aparente, ya que nuestro cuerpo se ha adaptado a esta alteración, pero la verdad de los hechos es que puede ser tan sutil como crónica. Cuando nos encontramos bajo un nivel continúo de estrés, preocupación…, a veces incluso durante el sueño, si no desconectamos y permitimos que nuestro cuerpo se recupere, lo que sucede es que se crea un circulo vicioso, en el cual la respiración se acelera y se vuelve superficial con el propósito de recoger mas oxigeno, produciéndose una perdida excesiva de dióxido de carbono.

O2, esta molécula es esencial para que todos los tejidos puedan tener la suficiente energía para seguir viviendo y hacer todas sus funciones fisiológicas. En cada célula de cada tejido, ya sea muscular, óseo o de un órgano, las mitocondrias, un orgánulo que se desarrolla en el interior de la célula, produce energía en forma de ATP (Adenosin Trifosfato) en un proceso de combustión en el que participa la molécula de O2, a este proceso se le llama respiración celular.  Mediante el proceso de la inspiración y espiración se realiza un complejo intercambio de gases. En el seno de los alvéolos pulmonares a través de un fenómeno que en física llamamos difusión, el oxígeno fresco llega a la sangre y el dióxido de carbono (CO2), producto de la respiración celular, pasa al alveolo y a través de la espiración a la atmósfera. Habitualmente solemos pensar en el CO2 como un desecho, pero realmente no es así, el CO2 está presente en muchas funciones fisiológicas.


Esquema general de la estructura de una célula, en el organismo existen muchísimos tipos de células que varían en su forma dependiendo de su función

La homeostasis (el equilibrio psico-fisiológico) depende directamente de la concentración del O2 y el CO2 en la sangre. Los glóbulos rojos transportan el O2 y un tanto por ciento de CO2 en la sangre desde los capilares que rodean los alvéolos hasta el último rincón del cuerpo. Para que el O2 que se transporta en la sangre pueda desprenderse de la hemoglobina, una proteína en el interior del glóbulo rojo, necesita CO2, es por ello que un déficit de CO2 en sangre causaría que el O2 no pueda pasar a la célula. Cuando permanentemente la concentración de CO2 en la sangre es deficitaria estamos ante el síndrome de hiperventilación crónica. Esta desarmonización es la causa de muchas dolencias como el asma, el estrés, la fatiga, la falta de energía, alergias, abotargamiento mental, entre muchas otras. Por mucho que inspires si no hay suficiente CO2 en sangre el O2 no llega a las células. Por mucho que inspires si no hay suficiente CO2 en la sangre nunca te sentirás colmado, pleno, lleno de energía, de vitalidad, de alegría.


Esquema del alveolo y un vaso sanguineo. Entre las paredes del alveolo y el vaso sanguíneo se  realiza el intercambio de O2 y CO2. Fíjate como el O2 “se monta” en la hemoglobina (Hb).

Hemos creado un hábito de respirar más aire del que necesitamos, de espirar demasiado rápido. No dejamos que la espiración se desarrolle completamente, que se fusione con el vacío en su final, esto agota las reservas de CO2 en la sangre. Nuestra respiración suele ser superficial, agitada, nuestro vientre tenso, nuestra falta de relajación hace que la respiración no sea equilibrada.

Diría que este desequilibrio se debe en un 70% a causas emocionales. En el proceso de la vida no solo nos alimentamos de comida, también de emociones, de pensamientos, de patrones familiares y sociales que causan una huella en nosotros, una actitud vital. Estos hábitos están literalmente “grabados” en el tallo encefálico, el templo de nuestra naturaleza más instintiva, el cerebro reptiliano.

En el Yoga el pranayama es una parte fundamental, nos informa de la importancia de alargar la respiración para aumentar el CO2 en sangre, incluye también ejercicios o ásanas acompañados de técnicas simples para una primera toma de contacto consciente del cuerpo y la respiración, y otras más avanzadas que nos llevan a estados profundos y alterados de consciencia

La cuestión no está en cuanto podemos abarcar, o en “cuantas cosas hacemos” sino en “cómo las hacemos”, si aquello que hacemos lo hacemos con comprensión, sin juicios, con consciencia, integrando el cuerpo y la mente, lo masculino y lo femenino, sintiendo la participación de ambos, percibiendo su efecto, y respetando el matrimonio sagrado que existe entre respiración y movimiento, estaremos estableciendo una conexión adecuada, flexible y armoniosa, no solo con nuestra respiración sino con todo lo que somos y lo que nos rodea.

 Aprender a respirar

Deberíamos tener en cuenta que la regla que debe seguirse para  realizar una buena respiración es el hacerlo siempre por la nariz y no por la boca tal como lo realizamos la mayoría de los occidentales.

La naturaleza nos ha provisto de un equipo defensivo para evitar que entren en nuestro organismo impurezas que al final tan solo nos provocan enfermedades. Así pues, en el interior de nuestras fosas nasales hay un filtro formado por pelos que evitan el paso de pequeños insectos, polvo o partículas nocivas que pudiesen perjudicar a nuestros pulmones.

Es también en la nariz en donde las mucosas se encargan de calentar el aire excesivamente frío y en donde quedan retenidas las partículas de polvo y demás partículas nocivas que los pelos no pudieron retener y de las que nos podremos deshacer expulsando el aire con fuerza por la nariz.

Existen también en la nariz unas glándulas que luchan contra los microbios que logran llegar hasta ellas y desde donde se avisa a través del olfato que existe un peligro en el ambiente que nos amenaza, como podrían ser gases venenosos, sustancias en descomposición, etc.

Los órganos del olfato y sus terminaciones nerviosas olfativas, además de hacer que percibamos los olores, tienen como principal misión el absorber el prâna del aire.

El respirar durante largos períodos de tiempo por la boca trae malas consecuencias, puesto que al final acabamos por debilitar sus glándulas, cuerdas bucales y todos los órganos respiratorios y además al pasar el aire sucio a nuestros pulmones, quedamos sin defensas para combatir las enfermedades y entonces comienza a funcionar mal nuestro organismo, corriendo por ello el riesgo de contraer infecciones y enfermedades contagiosas.

Es pues sumamente importante el respirar por la nariz de esta forma el prâna absorbido y elaborado por nuestros pulmones, proporcionará a nuestro cuerpo una buena dosis de energía, reforzando nuestro corazón y haciendo que este bombee la sangre distribuyéndola correctamente por todo nuestro cuerpo. Con ello además de prevenir enfermedades, mejoraremos nuestra salud actual e incluso recuperaremos fuerzas sin llegar a sentirnos nunca cansados.


Dentro de los ejercicios respiratorios del yoga, podemos distinguir tres clases de respiración completa:  la respiración superior, la respiración media y la respiración abdominal.

Inspiración abdominal

El objetivo de este ejercicio es que la persona dirija el aire inspirado a la parte inferior de los pulmones. Para lo cual se debe colocar una mano en el vientre y otra encima del estómago. En el ejercicio debe de percibir movimiento al respirar en la mano situada en el vientre, pero no en la situada sobre el estómago. Al principio puede parecer difícil, pero es una técnica que se controla en unos minutos.

Inspiración abdominal y ventral

El objetivo es aprender a dirigir el aire inspirado a la zona inferior y media de los pulmones. Es igual al ejercicio anterior, sin embargo una vez llenado la parte inferior se debe llenar también la zona media. Se debe notar movimiento primero en la mano del abdomen y después en la del vientre.

Inspiración abdominal, ventral y costal

El objetivo de este ejercicio es lograr una inspiración completa. La persona, colocada en la postura del ejercicio anterior debe llenar primero de aire la zona del abdomen, después el estómago y por último el pecho.

Espiración

 La espiración debe ser pausada y controlada y en sentido inverso, presionando ligeramente el ombligo para vaciarte por completo

Sobregeneralización

Este es el paso crucial. Aquí se debe de ir utilizando estos ejercicios en situaciones cotidianas (sentados, de pie, caminando, trabajando, etc.). Hay que ir practicando en las diferentes situaciones: con ruidos, con mucha luz, en la oscuridad, con mucha gente alrededor, sol@, etc.

RESPIRACIÓN LARGA Y PROFUNDA

TÉCNICA

Siéntate recto. Es importante que la columna esté en una posición equilibrada para que las costillas y los músculos se puedan mover libremente. Comienza la inhalación con una respiración abdominal, luego añade la respiración pectoral y acaba con la respiración clavicular. Las tres respiraciones se unen en un movimiento suave. Mientras exhalas comienza relajando la clavícula luego, lentamente, vacía el pecho, al final, tira hacia adentro el abdomen para expulsar todo el aire. Sigue rítmicamente por unos minutos. Respira por la nariz

BENEFICIOS

  • Relaja y calma, debido a la influencia sobre el sistema nervioso parasimpático.
  • Incrementa el flujo de prana.
  • Reduce y previene la acumulación de toxinas en los pulmones al estimular la limpieza de los pequeños sacos de aire (alvéolos).
  • Estimula los químicos cerebrales – endorfinas – que ayudan a combatir la depresión.
  • Trae el cerebro a un nuevo nivel de alerta.
  • La respiración larga y profunda, más la concentración mental, estimula la secreción de la glándula pituitaria, intensificando la intuición
  • El incrementar la capacidad pulmonar, revitaliza y reajusta el campo magnético.
  • Purifica la sangre.
  • Regula el ph del Cuerpo (equilibrio ácido-alcalino), el cual afecta la capacidad para manejar situaciones estresantes.
  • Energetiza e incrementa la vitalidad.
  • Ayuda a liberar bloqueos en el flujo de energía
  • Ayuda a acelerar la sanación física y emocional
  • Ayuda a romper patrones de hábitos inconscientes, tales como inseguridades y miedos.
  • Ayuda a combatir adicciones.
  • Recanaliza condiciones mentales previas sobre el dolor para reducirlo o eliminarlo.
  • Da la capacidad para manejar la negatividad y las emociones, apoyando la claridad, la calma y la paciencia.

RESPIRACIÓN DE FUEGO

TÉCNICA

Respiración rápida, rítmica y continuada, sin pausas entre la inhalación y la exhalación. Cuando exhalamos, vaciamos el aire tirando del punto del ombligo y del abdomen hacia la columna. Durante este movimiento, la zona del pecho se mantiene relajada. Al inhalar, el abdomen se relaja, el diafragma se extiende hacia abajo y la respiración se hace de forma natural y relajada. Es una respiración muy equilibrada y debe practicarse sin poner énfasis en la inhalación ni en la exhalación Los dos procesos deben recibir la misma fuerza. A no ser que se especifique lo contrario, se practica siempre respirando por la nariz.

BENEFICIOS

  • Libera depósitos y productos de deshecho de los pulmones y membranas mucosas.
  • Expande la capacidad pulmonar e incrementa la fuerza vital.
  • Fortalece el sistema nervioso para resistir estrés.
  • Restaura y mejora el equilibrio entre los sistemas nerviosos simpáticos y el parasimpático.
  • Fortalece el chakra umbilical (3º chakra).
  • Incrementa la resistencia física.
  • Ajusta el campo psico-electromagnético sutil del aura.
  • Reduce impulsos adictivos a drogas, tabaco y malos alimentos.
  • Incrementa y mejora el reparto de oxígeno al cerebro, facilitando un estado mental enfocado.
  • Estimula el sistema inmunológico y puede ayudar a prevenir enfermedades.
  • Promueve la sincronización de los biorritmos de los sistemas del cuerpo.

LA RESPIRACIÓN DEL SILENCIO:

Ponte en una posición cómoda, que puedas conectarte con el sentir del cuerpo, con tu intimidad. Es importante que lo hagas en un espacio protegido, silencioso, tranquilo. Si no puedes practicar en un lugar así, intenta que se aproxime lo más posible.

Toma el ritmo cardíaco y apúntalo, toma los segundos de la pausa de control y apúntalo.

Practica durante unos minutos relajación, conectando, tomando consciencia de la sensación de respirar. ¿Como respiras?, ¿dónde sientes más tensión? Vete relajando el cuerpo a medida que haces que la respiración sea cada vez más silenciosa, menos caudalosa. Parece como si sólo un “hilito” de aire entrara y saliera. Haz esto con mucha paciencia y a partir de una profunda relajación, como si te fueses quedando muerto. Tu respiración es cada vez más lenta, relaja todo el cuerpo de manera que surja espontáneamente una respiración diafragmática; el vientre se hincha y se deshincha en cada respiración. Podrás darte cuenta de cómo existe una tendencia de respirar más deprisa, esa tendencia es una condensación de los patrones cristalizados, de las emociones no digeridas, si permaneces en silencio, en escucha, con una sensibilidad aguda podrás conectar muy profundamente con esas tendencias. Se crea un espacio de comprensión, de entendimiento con amor, de ti mismo. No a sólo a nivel intelectual, sino a nivel Vital; holístico. Es importante que la relajación sea profunda, cada vez más profunda. En este estado es más fácil que los contenidos enterrados en el seno del cuerpo afloren a la superficie, y que la nueva información armónica penetre en las capas más íntimas de tu ser.

Notarás cómo el estado de concentración aumenta a medida que la respiración se vuelve más lenta y silenciosa de una manera natural. A medida que avances en esta respiración encontrarás momentos en los que parece que no entra aire al cuerpo, sin embargo estás nutrido, momentos en los que una sensación de silencio, de paz, un olvido del pasado y del futuro hacen fácil la concentración y la atención abierta sin elección. Con el tiempo encontrarás fácil sentir, escuchar la respiración en el cuerpo etérico, una manifestación muy sutil de la energía.

Después de un tiempo (alrededor de 30 minutos) abandona el ejercicio y absorbe la mente en la respiración. Permanece unos minutos y después vuelve a anotar el ritmo cardiaco y la pausa de control.

A continuación se muestra un cuadro que relaciona el nivel de CO2 en sangre con la pausa de control, el nivel óptimo de CO2 en sangre es 6,5%.

Pausa de control
  (segundos)
  Nivel CO2
(% en sangre)
60 6.50%
40 5.50%
30 5%
20 4.50%
15 4%
10 3.50 %

La pausa de control relaciona los segundos en retención a pulmón vacío con la concentración de CO2 en sangre. Son los segundos en retención a pulmón vacío después de una espiración normal. Para que los resultados sean fiables realiza el test por la mañana nada más te despiertes. Nosotros utilizaremos esta pausa de control en muchos ejercicios para llevar un seguimiento de su evolución.

Conviene repetir este ejercicio dos veces al día durante un tiempo óptimo de 30 minutos, si nunca has practicado te recomiendo que vayas poco a poco sin someterte a presiones innecesarias, puedes empezar practicando 10 minutos. En todos los ejercicios hay que utilizar el sentido común. Adapta el ejercicio a tu forma de vida y utilízalo como un instrumento para la transformación. Puedes practicar la respiración del silencio mientras caminas o lees, mientras esperas el autobús o en otro momento que te convenga. Se puede fusionar con la práctica de ásanas produciendo efectos profundos. Fusionaremos esta respiración con otras técnicas de pranayama. Todo ejercicio en el yoga requiere creatividad, que te impliques activamente en el proceso siendo tú mismo el creador del método que te lleve a la libertad, al descubrimiento del universo en el seno del cuerpo.

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